
1.- Un cachorro bullmastiff y en general, cualquier cachorro, no debería entregarse antes de los 70 días de vida. Existen muchos factores para esta regla, tanto de salud como de socialización de un cachorro. Si el criador es responsable querrá entregarte un cachorro sano y equilibrado y eso se consigue con la interacción del cachorro con su madre, sus hermanos y otros perros del grupo que lo ayuden a convivir de forma armoniosa. Tanto mejor si, además, está acostumbrado a jugar con los niños de la casa. El Kennel Club de Chile exige un mínimo de 60 días de edad para la entrega de un cachorro.
2.- Visita y conoce los padres y el ambiente en el que creció tu cachorro. Que las instalaciones sean las correctas, que los perros estén en buenas condiciones y que coman una buena comida, es lo mínimo debes exigir.
3.- Un criador que presente sus perros. Algunos hablan mal de las exposiciones de perro y dicen que ellos no presentan los suyos, pero aún así, publicitan sus perros como “Excelente pedigree” o “nietos de campeones”. En realidad, sino presentan sus perros tienen solo 2 razones: No están dispuestos a hacer la inversión que se requiere o saben que la calidad de sus perros no es la mejor.
4.- Acompañamiento permanente. Un buen criador te pide fotos y videos para ver el crecimiento de sus cachorros y te asesorará durante toda la vida con cualquier duda que tengas. Esto habla del cariño que le tiene a cada uno de sus cachorros pero también de la responsabilidad que conlleva la crianza.
5.- Preocúpate de su desarrollo. El bullmastiff es una de las razas con una de las curvas de crecimiento más rápidas de los perros. Nace pesando 400 grs y al cabo de un año ya pesa 40 kg. Esta etapa es fundamental para su desarrollo y debes procurar darle la mejor comida que puedas, evitar el exceso de ejercicios y enseñarle lo que esperas de su comportamiento.
Recuerda que el bullmastiff es un perro familiar. Desde su desarrollo como raza, sus creadores lo incluyeron dentro de su hogar y este factor, es el que lo hace un perro tan fiel con su familia y equilibrado en su temperamento, a pesar de ser un perro imponente.